¿Tu trabajo te hace feliz? ¿Eres feliz trabajando?
Normalmente nos pasamos la mitad de nuestro día trabajando, a veces, incluso más (si fuera de tu horario laboral sigues conectado a este realizando cursos, trabajo extra o enviando correos). Ahora que estoy estudiando qué nos hace felices, pensaba: ¿podemos ser felices si nos pasamos la mayor parte del tiempo trabajando? ¿El trabajo puede dar la felicidad?
Aquí te cuento lo que he ido leyendo de cómo repercute en nuestro cerebro los diferentes aspectos que puede tener un empleo, y de cuál sería nuestro trabajo ideal según la neurociencia.
✅El trabajo nos aporta seguridad, esto es algo que le encanta a nuestro cerebro.
Si no trabajamos podemos correr el riesgo de quedarnos sin dinero. La falta de dinero activa el sistema de alarma del cerebro, lo sentimos como una amenaza. Por eso cuando nos quedamos sin trabajo a veces sufrimos por acabar “debajo de un puente”. A nuestro cerebro le da terror que pueda pasar eso. Mientras que, ganar dinero activa el circuito de recompensa de nuestro cerebro. Al final sabemos que el dinero = seguridad (a poder tener nuestras necesidades básicas cubiertas).
❌ El problema es que a veces nos acostumbramos muy rápido a todo (adaptación hedónica).
Hay quienes la recompensa económica que aporta el trabajo no es suficiente para sentirse felices. Y hay quienes no tienen suficiente con un mínimo económico, y se vuelven a adictos a querer ganar más y más para sentir más recompensa (la dopamina los domina). Esto hace que no logren ser felices por mucho que trabajen, por mucho que ganen.
✅ El trabajo nos estimula cognitiva y/o físicamente, algo que favorece a nuestro cerebro.
El ejercicio físico como el “ejercicio mental” (estudiar, leer, resolver desafíos, …) nos ayuda a elevar nuestros niveles de BDNF que nos ayudan a tener mayor plasticidad y mayor reserva cognitiva (favorece la construcción de una red neuronal más robusta y flexible) lo que mejora la capacidad de adaptación y resistencia a daños neuronales.
❌ El ejercicio tanto físico como mental llevado al extremo nos fatiga.
Si hacemos demasiado ejercicio físico nuestra energía se agota y se elevan los niveles de cortisol (estrés) y esto tiene repercusiones negativas para nuestro cerebro y para nuestro cuerpo. Nuestra capacidad mental también es finita, si nos esforzamos mucho cognitivamente nos fatigamos mentalmente (se cree que por sobreacumulación de glutamato en la corteza prefrontal). Esta fatiga mental se manifiesta como agotamiento, disminución del rendimiento (peor concentración y toma de decisiones), cambios en el comportamiento (nos volvemos más reactivos y buscamos más la recompensa instantánea), e incluso puede afectar a la capacidad física (aparece por ejemplo dolor de cabeza). El descanso es clave para recuperarse.
❌ Si de manera habitual nuestro trabajo requiere mucho esfuerzo hay una parte de nuestro cerebro que se opone a ello, a no ser que la recompensa sea mayor.
A nuestro cerebro no le gusta invertir recursos en algo que no conlleve una recompensa inmediata (por eso cuesta tanto hacer ejercicio físico). Para algunos, la recompensa económica que aporta trabajar ya es suficiente, para otros no. Por eso muchas veces buscamos que el trabajo nos recompense en otros ámbitos.
¿Qué factores ayudan a sentir que el trabajo nos recompensa?
✨Tener más autonomía, ganar más sensación de control puede ayudar.
Varios estudios han relacionado el locus de control interno (sensación de control interno) con unos mayores niveles de bienestar y felicidad. Si tenemos un trabajo dotado de cierto grado de autoridad y responsabilidad, seguramente percibamos mayor sensación de control, y como es algo que agrada al cerebro, nos lleva a ser más felices. Los trabajos en que siempre te dicen que tienes que hacer y no sientes libertad para hacer un poco la tuya (podamos poner en marcha nuestra creatividad) no nos hace tan felices.
✨ Un trabajo acorde a nuestros skills
Cuando se nos da bien algo sentimos recompensa por ello. A nuestro cerebro le encanta sentirnos competentes en el trabajo, pero si es demasiado fácil para nosotros también podremos correr el riesgo de aburrirnos (falta noradrenalina que nos hace estar despiertos, interesados). Es clave encontrar el equilibrio entre que el trabajo se nos dé bien pero no demasiado (condición necesaria para entrar en el estado de flow). Ya vimos que sentirnos estimulados nos motiva (eleva nuestra dopamina), nos gusta, y esto podemos perderlo si sentimos que no mejoramos nuestra competencia.
✨Un trabajo que aporte novedades
El trabajo puede ayudarnos a conocer sitios nuevos, personas nuevas, aprender más, … esto le encanta a nuestro cerebro (son chutes de dopamina). Por eso los trabajos repetitivos y monótonos tienen tan mala fama. Siempre sin pasarse, ya que sabemos que al cerebro también le gusta las rutinas y lo conocido (le da seguridad).
✨Las conexiones sociales del trabajo son clave
Ya vimos que las relaciones sociales es el principal factor que nos aporta felicidad (aunque también nos pueden causar dolor). A nuestro cerebro le encanta sentirse aceptado en la tribu (si se siente solo, aislado, o rechazado, se pone en alarma). A parte nuestro sistema de recompensa del cerebro se activa cuando somos vistos y valorados por los demás. El ambiente laboral que tengamos puede marcar la gran diferencia en sentirnos felices en el trabajo.
✨ El trabajo debe de motivarnos no solo extrínsecamente sino también intrínsecamente
Y no son solo las motivaciones extrínsecas (ganar más dinero, ganar más estatus social, más fama, …) las que influyen en nuestra felicidad, las motivaciones intrínsecas tienen también su peso (¡sino más!). Todos tenemos un yo ideal que nos gustaría alcanzar de aquí unos años. Según los estudios si el trabajo que tenemos nos acerca a este, nos sentiremos más felices.
Esto está en relación también con poder cumplir nuestro ikigai, nuestro propósito de vida, nuestro dharma, misión de vida, o con nuestros sueños. Llámalo cómo quieras. Es importante sentir que el trabajo nos llena a nivel interno, no solo externo. Sentirnos realizados (o estar en el camino a ello) en este terreno es muy beneficioso para nuestro bienestar mental y emocional.
Así que podemos concluir que el trabajo ideal , el que neos hace felices, según la neurociencia como aquel en que:
✅Ganamos lo suficiente para sentirnos seguros.
✅Estamos estimulados física y/o cognitivamente, pero sin llegar al agotamiento.
✅Sentimos control y libertad para poder hacer a nuestra manera (creatividad).
✅Se nos dé bien, nos sintamos competentes, pero no muchísimo, que haya margen para mejorar, para sentir que crecemos.
✅Que nos exponga a novedades (a salir de nuestra zona de confort), pero no de forma habitual.
✅Que tengamos un entorno laboral agradable en el que nos sintamos vistos y valorados, y si tenemos conexiones sociales significativas mejor aún.
✅Que nos sintamos motivados y plenos a nivel interno: que ayude a acercarte a lo que quieres ser y a lo que has venido hacer en la vida.
¿Estás de acuerdo?
Ojalá este post te ayuda a ver qué fatores tienes y cuáles te faltan en tu trabajo actual. Ahora que sabes más acerca de que necesita el cerebro para ser feliz en el trabajo ¿Quizás puedas hacer pequeños movimientos que te ayuden acercarte a ello?
Si quieres compartir, ¡te leo encantada!
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Un abrazo enorme,
Sara

